Resucitadas con Cristo (Conclusión, Colosenses 4:2-18)

Cerramos este estudio siendo exhortadas una vez más a mantenernos enfocadas en Cristo y su obra, sin dejarnos engañar por sutilezas humanas. Sabiendo que, si hemos resucitado con Cristo, estamos completas en Él. No hay nada más que nos pueda dar fuerzas para pelear ninguna batalla, no hay nada que nos pueda animar más a vivir, no hay arma contra nuestro pecado fuera de Cristo; a Él sea la Gloria por siempre.

Escondidos con Cristo en Dios (Colosenses 3:1-11)

En ocasiones estamos en casa y podemos percibir un olor desagradable sin encontrar su origen hasta que vemos unas frutas dañadas en la nevera o la alacena. ¿Qué vas a hacer con ellas? ¿Las vas a dejar en el mismo lugar que estaban? ¿Las colocarías de centro de mesa? Puedo imaginar tu cara de disgusto al imaginarte esto, la respuesta debe ser sencilla, las tirarías a la basura.

Nadie los defraude de su premio (Colosenses 2:8-23)

En esta ocasión piensa en el cheque de ingresos de tu familia, ya sea de tu trabajo, de tu esposo o ambos; sabes que ese cheque o deposito es legítimo, es verdadero han trabajado para obtenerlo. ¿Permitirías que cualquier persona te diga que aún ese dinero no es tuyo? ¿Le creería a aquel que te diga que necesitas trabajar una semana más para poder utilizar ese dinero? Lo dudo mucho, una vez que han trabajado arduamente y el cheque ya esta firmado o el deposito van en camino es tuyo; ya ganaste el premio. No hay nada más que hacer.