Lávame más y más de mi maldad (Salmo 51)
Al leer el Salmo 51, soy recordada de que desde pequeña, una de mis favoritas era ayudar a mi mamá a lavar la ropa. Recuerdo quedarme observando cómo el agua comenzaba a caer sobre la ropa seca. Poco a poco las prendas se empapaban, se hundían y comenzaban a moverse dentro de la lavadora. Incluso…







