Una Mujer Bienaventurada: un corazón bondadoso
Proverbios 31 nos presenta el ideal de la mujer virtuosa, y en la faceta de ser madre, no nos presenta a una supermamá que tiene todo bajo control, sino como una mujer bienaventurada.
En esta lección de nuestra serie Sonriendo al Futuro, veremos las funciones principales de cada madre y lo que debemos demostrarles a nuestros hijos. Si no eres madre, estos principios también se aplican en relación con aquellos que están bajo nuestra influencia.
¿Qué significa ser una mujer bienaventurada?
La expresión utilizada en Proverbios 31:28, los hijos de esta mujer se levantan y la llaman bienaventurada. Permíteme hacer el énfasis en que sus hijos o aquellos bajo su influencia, podrían utilizar muchos términos para describirla y elogiarla.
Sin embargo, la expresión que para ellos resume las cualidades de esta mujer es bienaventurada, por lo que tenemos que detenernos a entender lo que ¿qué significa realmente ser bienaventurada?
Una mujer bienaventurada es una mujer gozosa/feliz, pues ha recibido un bien que la satisface. Aunque podemos reconocer muchos bienes o buenas venturas que recibimos a diario, hemos estudiado que esta mujer teme al Señor y reconoce a Dios en todo.
O sea que una mujer bienaventurada es aquella que reconoce el bien que Dios nos ha otorgado, y por lo tanto responde a ese bien. Ser una mujer bienaventurada no se trata de nuestros logros, de nuestras habilidades, ni de nuestros resultados, sino de la bondad que hemos recibido de Dios.
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¿Cómo vive una Mujer Bienaventurada?
Esta característica de ser bienaventurada no es simplemente un título que cargamos, se refleja en toda nuestra vida de una manera evidente de que otros pueden reconocerlo. Es cierto que hoy quizá no se utilice esa expresión para describirnos fuera de los círculos de creyentes, pero estas cuatro características deben ser notables en nuestra vida en todas las esferas en que nos desempeñamos.
Reconocimiento de la bondad de Dios
Una mujer bienaventurada está consciente del bien que el Señor ha hecho, desde la creación, hasta la salvación que no merecemos. Veremos todo como que proviene de la mano de Dios y atenderemos a las situaciones con una actitud diferente a cómo lo hacen otras mujeres.
Adoración a Dios por Su bondad
Al reconocer esa bondad, respondemos en adoración a Dios. Viviremos nuestros días recordando y declarando el carácter de Dios y sus maravillosas obras. No porque todo sea perfecto, sino porque reconocemos que Él es bueno y Su bondad nunca cambia.
Regocijo en la bondad de Dios
La vida de esta mujer está llena de gozo aún en medio de las dificultades, porque confía y descansa en que Dios seguirá siendo bueno. Como hemos visto, esta mujer sonríe al futuro sin miedo, porque conoce quién es el Señor.
Proclamación de esa bondad a otros
Una mujer bienaventurada no se queda con la bondad de Dios solo para ella, se ocupa también en comunicar a otros esa bondad, tanto a sus hijos como a todo el que la rodea. Proclama con confianza la palabra de verdad, fortalece a otros con la verdad de quién es Dios, confronta con la gracia del evangelio y ayuda a otros a reconocer la bondad de Dios.
¿Cómo estamos viviendo?
Otra vez quizá nadie a tu lado utilice la palabra bienaventurada para describirte, pero podemos empezar a evaluar nuestra vida y el ejemplo que le estamos mostrando a los demás. Esta semana o mes, sé intencional en mirar cómo estás reconociendo y respondiendo a la bondad de Dios.
- Comparte con alguien cercano una forma específica en la que has visto la bondad de Dios.
- ¿Cómo ves la bondad de Dios en tu vida diaria?
- ¿De qué manera puedes adorar a Dios por Su bondad, incluso en tiempos difíciles?
- Identifica una forma en la que puedas enseñar a tus hijos sobre la bondad de Dios esta semana.
Una mamá bienaventurada
Ya que comprendemos que es una mujer bienaventurada, y cuáles son los principios que se deben ver reflejados en nuestra vida, incluyendo nuestro cuidado de los hijos. Proverbios 31, también nos dice que hay tres áreas clave en las que debemos enfocarnos:
- Proveer alimentos: lo necesario para el sustento físico y nutricional de los miembros de su hogar.
- Proteger y vestir: proveer la ropa necesaria para que estén protegidos en las distintas etapas de la vida
- Enseñar con sabiduría: La disciplina y enseñanza que se ofrecen están cimentadas en la verdad del Evangelio y el temor al Señor
Estas son las tres áreas en las que debemos dedicar nuestros esfuerzos como madres y necesito hacer la aclaración de que en ninguna de ellas; se nos llama a proveer lo que esté de acuerdo con la moda, marcas, o ideas más populares de la temporada.
Si no a cubrir unas necesidades esenciales, tenemos que cuidarnos mucho de no poner sobre nosotras expectativas del mundo que nos hagan preocuparnos por cosas fuera de estas.
Si decides seguir una dieta en particular para tu familia, hazlo por una convicción de salud y bienestar, no porque es lo esperado por la sociedad. Lo mismo con la ropa, no es cuestión de tener lo mejor o lo más innovador, sino de proveer lo esencial.

Del mismo modo, debemos tener en cuenta que al disciplinar y enseñar, hay muchos métodos que pueden ser beneficiosos, pero lo más importante es que demostremos la bondad de Dios y proclamemos la verdad.
Al mirar tus esfuerzos en la maternidad, que es lo que se nota en tu vida. ¿Estás buscando la aprobación de los demás según tu estilo de vida y crianza o estás cumpliendo con las áreas básicas de tu rol?
Que al pasar los años, nuestros hijos puedan mirar atrás y vean a una mamá que no estaba afanada por cumplir con los estándares del mundo, sino con una mamá bienaventurada que les proveyó lo necesario y les mostró la verdad del evangelio no tan solo con palabra, sino con su vida.
No soy solo mamá
Es esencial recordar que nuestra identidad no se define por nuestro rol de ser mamá, ni del “éxito” o “fracaso” que podamos tener como madres. Los logros de nuestros hijos, no determinan quiénes somos. Nuestro valor proviene de ser hijas de Dios, redimidas en Cristo.
Si bien es cierto que como madres tenemos el hermoso llamado de criar y discipular a estas personitas para que conozcan el evangelio y mostrarles la belleza de lo que es vivir, para reflejar la imagen de Dios y glorificarle.
Nuestro mayor llamado es a vivir, reconociendo y respondiendo a la bondad que hemos recibido de parte de Dios.
Ser una mujer que sonríe al futuro
Una mujer bienaventurada que confía en la bondad y fidelidad de Dios, sonríe ante el futuro porque sabe en quién ha confiado. Descansa en esta confianza, aplicando estas verdades en nuestra vida diaria mientras proclamamos y adoramos a Dios por Su bondad constante.
Espero que esta lección te inspire a ser una mujer bienaventurada, una que refleja y proclama la bondad del Señor a su alrededor, viviendo balanceada y anclada en Su Palabra.
La próxima lección explorará las prioridades de esta mujer virtuosa al vigilar la marcha de su casa.
Lecciones en el Estudio de la Mujer Virtuosa
- Sonriendo al Futuro: Introducción a la Mujer Virtuosa (Proverbios 31)
- ¿Qué significa el temor al Señor? Serie Sonriendo al Futuro
- Cómo ser un tesoro para tu esposo (Sonriendo al Futuro: Proverbios 31)
- Una Mujer Bienaventurada: un corazón bondadoso
- Vigila su casa: La Mujer Virtuosa y el Equilibrio en la Vida Cotidiana
- El corazón y las emociones: no te dejes engañar

