Un Escritorio Perfecto
Cada cierto tiempo, la moda y el diseño cambian y ajustan la definición de lo que es un escritorio perfecto. Pero usualmente, vemos fotos de escritorios organizados y hermosos, que los deseamos y quisiéramos tener la oportunidad de trabajar en ese lugar tan ideal.
Si no te ha pasado esto, a mí sí. Desde pequeña me han gustado los escritorios y todo lo relacionado a un espacio de oficina. Por lo que en más de una temporada he tratado de mantener un escritorio de revista, pero solamente lo logro varias veces al año y tan solo por un par de horas.
Mientras trato de sentarme a ver cuál de las tareas pendientes voy a atacar primero, pensé que era un buen momento de compartirles una foto de mi escritorio. Una foto sin haber guardado todo lo que me gustaría que no vieran. ¿Por qué?

Mi Escritorio Perfecto
Pues aunque esta imagen no saldrá en ninguna revista, ni será popular en Pinterest, esta es mi realidad. Es desde aquí que hago mucho de mi trabajo.
Soy la mamá que juega con sus hijos y les lee cuentos mientras trabaja o que los ve pintar su escritorio recién pintado.
Soy la estudiante que tiene lecturas atrasadas y trabajos pendientes que completar.
Soy el ama de casa con cupones que recortar.
Soy la maestra de niños, con lecciones que planificar.
Soy la esposa de un plantador de iglesias con cartas, promociones e informes que redactar.
Soy la Mujer que tiene múltiples cosas pendientes, pero aun así prefiere escribir.
Estas son algunas de las facetas que muestra una foto de mi escritorio perfecto.
No necesito perfección, solo su palabra
Les comparto esto en vez de estar completando mis tareas, solamente porque necesito recordarme que la perfección no es igual a la felicidad.
Mi escritorio es un desastre la mayoría del tiempo, pero es una pequeña muestra de los distintos roles que ejerzo día a día. Un escritorio poco organizado, pero lleno de vida y acción.
No es digno de una portada de revista; sin embargo, es el lugar donde ocurren muchas cosas importantes en mi día, en mi vida, para mi iglesia y para mi familia.
Lo más significativo es que aquí es donde más rápidamente me doy cuenta de lo débil que soy y lo mucho que necesito volverme a Dios para renovar mis fuerzas.
Es aquí donde suspiro profundamente, donde lloro de preocupación, donde grito de estrés, donde me siento y recuerdo lo que dijo el salmista:
Al Señor he puesto continuamente delante de mí;
Porque está a mi diestra, permaneceré firme.Por tanto, mi corazón se alegra y mi alma se regocija;
También mi carne morará segura,Porque Tú no abandonarás mi alma en el Seol,
Ni permitirás que Tu Santo sufra corrupción.Me darás a conocer la senda de la vida;
En Tu presencia hay plenitud de gozo;
En Tu diestra hay deleites para siempre.
Salmo 16:8-11
Plenitud de Gozo
Esta foto no te dará ganas de trabajar en mi lugar. Lo que espero es que te lleve a ver tu lugar de trabajo, ya sea en casa, la empresa o la iglesia, como el mejor lugar para recordarte dónde debes fijar tus ojos.
Es a la diestra del Señor que encontramos plenitud de gozo, no en la perfección ni en las apariencias. El Señor nos ayude a dejar de mirar lo que no tenemos o las expectativas que otros nos hacen admirar.
El espacio ideal es permanecer en Cristo, ¿qué harás hoy para estar en ese lugar?



Gracias por compartir, estoy totalmente de acuerdo.
Nuestro desorden no es sinónimo de pereza ni el orden de perfección, he estado en todas las gamas y me he frustrado tambien. Pero doy toda la Gloria a Dios que me sostiene y me aclara lo que es verdaderamente important que aunque nade en desorden me deleite en su presencia.
Amén, sea Èl nuestro deleite!