Cómo ser un tesoro para tu esposo (Sonriendo al Futuro: Proverbios 31)
En nuestra serie Sonriendo al Futuro, estamos estudiando los principios del ideal de la mujer virtuosa. En esta lección nos enfocaremos en la relación con el esposo.
La mujer virtuosa de Proverbios 31 no es una figura para desalentarnos, sino un modelo que nos impulsa a crecer y a parecernos más a Cristo. Una de sus características principales es tener prioridades claras, donde Dios y el temor al Señor son la prioridad suprema.
Contenido
Consideraciones Iniciales
Cuando tocamos temas como el matrimonio, es natural tener preguntas y dudas; ya que todas de una manera u otra hemos experimentado las consecuencias del pecado en estas relaciones. Por lo que quiero recordarte que en la Palabra aprendemos lo que es el diseño de Dios para el matrimonio antes de la caída y es ese diseño el que debemos anhelar restaurar.
Algunas de las preguntas que pueden surgir mientras avanzas en esta clase son:
- ¿Qué pasa si mi esposo no comparte mi fe?
- ¿Qué si él no cumple con su rol bíblico?
- ¿Así no se ve el matrimonio en la realidad?
- Soy soltera, ¿qué tiene esto que ver conmigo?
- ¿Que si he experimentado el divorcio?
Estas inquietudes son comprensibles y válidas; nuestro enfoque en esta lección es brindar una base sólida basada en los principios bíblicos y, como ya mencionamos, en el diseño de Dios.
Ya sea que tú y tu esposo sean creyentes, o solamente tú, es importante que reconozcamos que ninguno de nuestros matrimonios llegará al ideal de este lado de la eternidad. Pero esto no es excusa para que nos conformemos con tener un matrimonio igual a los de no creyentes. Conocer el diseño de Dios nos debe animar a crecer en honrar ese diseño.
Si estás soltera, aprovecha estos principios como una preparación para sentar las bases de posibles relaciones y renovar tu mente en cuanto a lo que nos dice el mundo y los principios de la Palabra.
Si tu situación matrimonial actual es complicada, te invito a buscar ayuda en tu comunidad de fe local o profesionales de acuerdo con lo que necesites.
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El Matrimonio como Reflejo de Cristo y la Iglesia
Antes de seguir con los principios, recordemos que el matrimonio es un pacto sagrado, un diseño divino para reflejar la relación entre Cristo y la iglesia (Efesios 5:25-27).
Como esposas, nuestro rol es fundamental y diferente al de nuestros esposos. Aun cuando ellos falten en cumplir con su rol dentro del matrimonio. Nuestra responsabilidad es trabajar en nuestro corazón y comenzar a parecernos más a ese diseño ideal.
3 principios para la relación matrimonial
En Proverbios 31:11-12, vemos tres principios en la relación matrimonial de la mujer virtuosa, que deben también ser parte de la nuestra. Mientras los vamos estudiando, evalúa cómo se ve cada uno en tu realidad; ora para que el Señor les ayude a ambos a crecer en las áreas necesarias.

Confianza en el Matrimonio
Proverbios 31:11 indica que “en ella confía el corazón de su marido”. Nuestra relación matrimonial debe tener un gran grado de confianza. Y esa confianza no se gana por tus meras habilidades, sino porque tu primera prioridad es el temor al Señor, como vimos en la clase anterior.
Esta confianza se construye sobre la base de una vida que teme y descansa en el Señor. Lo primero que debemos evaluar es si estamos descansando plenamente en Dios. Mientras más dependas de Dios, más reflejarás paz y confianza a tu esposo.
Pregúntate: ¿confía tu esposo en tus decisiones financieras, del hogar y con los hijos? Estas son áreas cruciales donde se podría perder la confianza; pero también es por donde podemos comenzar a ganarla.
Siendo un Tesoro para nuestro esposo
Él no carece de ganancias, porque tiene un tesoro en su esposa; estas ganancias no son solamente físicas, sino que implican también ganancias emocionales y espirituales. Nos convertimos en tesoros para nuestros esposos cuando comprendemos nuestro rol como ayuda idónea (Génesis 2:18).
Todas ejercemos influencia en nuestros esposos y lo sabemos e incluso sabemos cómo utilizar esa influencia muy bien. Dios nos creó para ser una ayuda idónea, para que ejerzamos una buena influencia; no para mi beneficio o el de mis hijos, sino para el bien de la familia y para dar ganancias a nuestro esposo, motivando su crecimiento espiritual y personal.
¿Cómo hacemos esto?
- Ora diariamente por los proyectos y preocupaciones de tu esposo.
- Fortalece su liderazgo al apoyarlo y respetarlo, aun cuando haya diferencias.
- Demuestras amor a tu esposo conforme a su lenguaje de amor.
Buscando su Bien
Proverbios 31 nos llama a procurar el bien de nuestro esposo continuamente. Esto lo logramos al respetar y honrar su vida. (Efesios 5:22-24) Veremos el impacto de este respeto en nuestra relación matrimonial y fuera de la casa, como veremos más adelante.
Aunque sabemos en teoría la importancia del respeto e incluso lo esperamos, me parece que, al vivir en una sociedad muy propensa a faltar el respeto a otras personas y utilizarlo como medio de entretenimiento, tenemos que cuidarnos de no caer en lo mismo.
Es tan fácil abrir tu red social favorita y en unos minutos ver 10 videos de mujeres faltándole el respeto a sus esposos. El problema es que, mientras más lo hacemos, más sutilmente podemos caer en esas mismas prácticas y pensar que no tienen efecto en nuestro matrimonio.
Te comparto algunas preguntas que espero te ayuden a evaluar cómo tus acciones reflejan si estas o no respetando a tu esposo:
- ¿Cómo hablas de tu esposo cuando él no está presente?
- ¿Solo resaltas lo negativo o reconoces sus virtudes ante otros?
- ¿Considera a tu esposo, creyente o no, como alguien en necesidad del evangelio y gracia de Dios?
- ¿Le animas y exhortas a crecer en su fe y santidad?
Al fomentar el respeto, traeremos bien a la vida de nuestro esposo, y al basar ese respeto en la realidad de que ambos somos pecadores, necesitados de un Salvador, de gracia para el día a día; nuestras expectativas sobre nuestro esposo serán más realistas.
Mi función y la de Dios
Cuando hablamos del respeto, no nos referimos a ocultar los pecados o debilidades de mi esposo, así como tampoco queremos ocultar los nuestros, sino a tratarlos juntos de una manera correcta. Reconociendo cuál es mi rol dentro del matrimonio y cuál es el rol de Dios en la salvación y santificación de mi esposo.
Ruth Bell Graham dijo en una ocasión: “Mi función es amar y respetar a Billy; la función de Dios es hacerlo bueno. Dios no te llamó a hacer bueno a tu esposo, sino a hacerlo feliz.”

Hermana, recordemos esto: nuestro rol como ayuda idónea no es salvar a tu esposo ni que este crezca en santidad, es ser una buena influencia que le dirija a Dios, mientras le amamos y respetamos. Lo demás es trabajo del Espíritu Santo, en esto también descansemos plenamente en Dios.
Conocido en las puertas de la ciudad
El modelo de la mujer virtuosa es una invitación a reverenciar a Dios, impactando positivamente nuestras relaciones. Reconozcamos que la transformación es una obra divina en nosotras y en nuestros esposos, mientras nos sometemos a nuestro rol con gozo y reverencia.
Leemos en Proverbios 31:23; que el que nosotras fomentemos estos principios en nuestro matrimonio, no tan solo tendrá un efecto en la pareja, sino también afuera. Nuestro esposo podrá salir a las puertas de la ciudad, en su trabajo, en su servicio, en la iglesia local, etc., y cumplir con sus demás roles y llamados.
En 1 Corintios 7:32-35, Pablo les habla a los corintios sobre la diferencia entre estar casado o soltero y la devoción al Señor. Reconociendo que el no casado tiene menos preocupaciones, el ideal de la mujer virtuosa nos enseña que tenemos mucha influencia en disminuir esas preocupaciones. Para que nuestros esposos puedan cumplir sus roles.
Si como yo eres esposa de pastor, es importante que recordemos que antes de cumplir con todas las expectativas de este rol, debemos enfocarnos en ser un tesoro para nuestro esposo, como hemos visto en esta lección.
Sonriendo al Futuro
Mientras estudiamos estos principios, espero que, como yo hayas podido identificar, en qué áreas puedes crecer. Te invito a tomar un tiempo para orar y presenta tus deseos y desafíos al Señor, pidiéndole que sea Él quien te ayude a ser una mejor esposa y reflejar su amor y gloria en tu vida matrimonial.
Que podamos sonreír al futuro sabiendo que Dios tiene cuidado de nuestros matrimonios y nos ha dado las herramientas en su Palabra y con su Espíritu Santo para comenzar o continuar restaurando su diseño. En la próxima lección trataremos la relación con los hijos y principios sobre la crianza según el modelo de la mujer virtuosa.
Lecciones en el Estudio de la Mujer Virtuosa
- Sonriendo al Futuro: Introducción a la Mujer Virtuosa (Proverbios 31)
- ¿Qué significa el temor al Señor? Serie Sonriendo al Futuro
- Cómo ser un tesoro para tu esposo (Sonriendo al Futuro: Proverbios 31)
- Una Mujer Bienaventurada: un corazón bondadoso
- Vigila su casa: La Mujer Virtuosa y el Equilibrio en la Vida Cotidiana
- El corazón y las emociones: no te dejes engañar


