Reconociendo la Soberanía de Dios (Ester 1:1-2:20)
En la serie La Soberanía de Dios en Acción, continuaremos nuestro estudio del libro de Ester, en esta ocasión veremos más a fondo Ester 1 y 2 (hasta el versículo 20). Mientras avanzamos, veremos el contraste entre la soberanía de Dios y la del rey Asuero.
Si no lo has hecho aún, toma un tiempo para leer el pasaje y orar al Señor que nos ayude a reconocer su soberanía en nuestra vida.
Veremos al rey ejerciendo abiertamente su poder sobre su reino y sus posesiones. Mientras que tras bastidores está Dios ejerciendo poder total sobre su creación. Y aunque no veremos todos los resultados de ese ejercicio, es importante que sepamos que es Él quien está en control de todo.
El rey Asuero mostró las riquezas de la gloria de su reino (Ester 1:1-9)
La narración comienza con un despliegue sobreabundante de la autoridad, las glorias y la soberanía del rey Asuero sobre su reino.
Te comparto este mapa, para que tengas una idea más clara de la extensión del Imperio Persa, en el tiempo del reinado de Asuero (Jerjes). (v. 1)
El rey Asuero organiza un gran banquete (v. 3), no tan solo por la cantidad de personas que asistieron o por la comida servida y el vino en abundancia (v. 7) sino por la duración. Una fiesta de 180 días (v. 4), casi 6 meses, en los cuales estuvo mostrando lo maravilloso de su reino.
Después de la larga celebración, ya algunas personas habían comenzado a retirarse a sus provincias; Asuero decide nuevamente hacer otro banquete, este de 7 días para las personas que aún quedaban en la ciudad. (v. 5)
Los versículos 6 y 7 reflejan cuán lujoso era el palacio del rey, el lino fino, la púrpura, plata, mármol, oro, pórfido, alabastro y piedras preciosas; todos elementos que denotan majestad y grandeza.
En el versículo 9 tenemos la primera mención de la reina Vasti, quien también hizo un banquete para las mujeres que estaban presentes.
El rey Asuero quería mostrar la belleza de la reina Vasti (Ester 1:10-12)
La segunda mención de la reina Vasti la tenemos en esta porción, que se resume bastante fácil. El rey (ejerciendo su poder) llama a la reina para mostrarla al pueblo y a los príncipes que aún estaban de fiesta. La reina rechaza la orden del rey. El rey se enoja.
Luego de tanto vino y perdiendo la sobriedad, el rey quiere seguir mostrando lo que posee, esta vez al mostrar la belleza de la reina.
No tenemos una expresión clara de por qué la reina se negó a cumplir con el llamado del rey. Algunos comentaristas bíblicos han mencionado que quizá por modestia, ya que probablemente los otros hombres habían consumido demasiado vino y no sería prudente.
Reconozcamos…
Aunque no tengamos todos los detalles de este evento, sí podemos ver que la voluntad del rey Asuero no siempre será cumplida, en contraste a la voluntad de Dios que siempre se cumple.
De hecho, el mandato del rey Asuero y el que Vasti rechazará obedecer, están incluidos en el ejercicio del poder de Dios sobre su creación.
El rey Asuero muestra su autoridad (Ester 1:13-22)
En esta porción del texto vemos al rey lleno de ira por el rechazo de Vasti. Este busca consejo en sus sabios para decidir qué hacer con ella.
Vasti había puesto en tela de juicio la autoridad del rey no tan solo ante sus sirvientes, sino ante todos los príncipes que estaban en el banquete.
La preocupación de los sabios, dada a conocer por Memucán (v. 16), no era tan solo preservar la imagen del rey, sino la posición de autoridad de los esposos en el resto del imperio.
Por lo cual la decisión tomada se daría a conocer en todo lugar. En el versículo 19 vemos que Vasti será quitada de su posición y otra mujer “que sea más digna” le reemplazará.
El rey acepta la recomendación de Memucán y se completan todas las acciones debidas. Así comienza la búsqueda de una nueva reina.
Reconozcamos…
Las palabras de Memucán en el versículo 20, nos muestran que Dios está detrás de todo esto. Esa expresión, “las mujeres darán honra a sus maridos” es un principio establecido por Dios.
La persona haciendo estas expresiones no es un miembro del pueblo judío; pero, aun así, se ocupa en expresar y guardar una verdad establecida por Dios.
Eso no es una coincidencia, es una muestra de la soberanía de Dios.
La sumisión bíblica no es el tema de nuestra conversación en este estudio. Pero si quiero aclarar, por si no has profundizado en este asunto, la sumisión bíblica no es obediencia ciega ni sufrir maltrato. Te comparto este artículo para si quieres comenzar a leer más sobre la sumisión bíblica.
Ester es mostrada al rey Asuero, y se convierte en la nueva reina (Ester 2:1-20)
Y sin quererlo se estableció uno de los primeros concursos de belleza, es broma, pero es lo primero que me llega a la mente al leer este capítulo.
En medio de la descripción del proceso, que incluyen 12 meses de preparación (embellecimiento) bajo el cargo de los eunucos, conocemos a Mardoqueo y a Ester.
En la genealogía de Mardoqueo llegamos hasta Cis, el benjamita. Este nombre con esa misma descripción lo encontramos en 1 Samuel 9:1-3; es en este pasaje en que conocemos a Saúl.
En esta lección no veremos todas las implicaciones de esta conexión con Saúl, pero sí veremos más adelante cómo impacta el resto de la historia. Podremos ver que no es una coincidencia, que sea esta descendencia la que llega al reino.
Mardoqueo y su familia (incluyendo a los padres de Ester) llegaron a Susa por medio de la deportación del pueblo judío durante el reinado de Jeconías. Puedes leer más sobre este periodo en 2 Reyes 24:8-17.
Leemos que Ester fue llevada al palacio junto con las otras jóvenes y comenzó el proceso de la preparación; y desde el momento de su llegada halló favor (v. 9) delante de Hegai, el encargado de las mujeres.
Pero no tan solo halló favor delante de Hegai, sino también delante de todo el que la veía (v. 15). Cuando Ester es presentada delante del rey (v. 16-18), también halla amor, gracia y bondad delante del rey.
Por haber hallado este favor, Ester es proclamada reina en lugar de Vasti y se celebra el anuncio de su coronación. Estudiosos de la Biblia estiman que entre el banquete del capítulo 1 y la coronación de Ester pasaron 4 años.
Reconozcamos…
En este relato leemos que Ester era de hermosa figura y buen parecer (Ester 2:7). Sin embargo, debemos reconocer que Ester halla favor, no simplemente por su apariencia, sino porque Dios así lo ha dispuesto.
Dios ha estado obrando y permitiendo que ocurran sucesos con un propósito último y eso incluye el que Ester halle favor delante de todos.
Meditemos en Ester 1 y 2
Al leer la historia de Ester, puede ser difícil reconocer la soberanía de Dios en Acción, pero es evidente que Dios está obrando y así mismo está obrando en nuestras vidas. Te invito a tomar un tiempo y continuar meditando en esta verdad.
- Compara cómo el rey mostró todo lo que tenía y cómo falló en mostrar su autoridad. Mientras que Ester halló todo lo que necesitaba, no simplemente para ser reina, pero como veremos más adelante, para llevar a cabo el plan de Dios.
- Dios, en su soberanía, coloca y quita gente de lugares de poder para cumplir Su Propósito y para Su Gloria. (Romanos 9:17; Salmo 75:6-7)
- Piensa en dónde te encuentras hoy o en la temporada que estás viviendo; pídele a Dios que te muestre cuál es su voluntad para este tiempo de tu vida.
- Mirando atrás, ¿puedes recordar algún suceso que creíste, era una coincidencia y hoy puedes entender que era la soberanía de Dios?
Luego de leer y haber visto algunos detalles más de este pasaje, podemos ver cómo el rey Asuero busca explícitamente mostrar su soberanía limitada. Mientras que, al parecer, Dios está “fuera de la historia” pero va avanzando su plan para cumplir su voluntad, por medio de cada detalle.
En el presente y en lo que está por venir, nos sucederán cosas, que no tenemos ni idea de por qué. Oremos para que podamos descansar en la verdad de que todo ocurre, para que la voluntad de Dios se cumpla y, como veíamos en la lección anterior, esa voluntad es perfecta.
Lecciones del Estudio de Ester
- Introducción al libro de Ester: Serie La Soberanía de Dios en Acción
- ¿Qué es la soberanía de Dios?
- Reconociendo la Soberanía de Dios (Ester 1:1-2:20)
- El conflicto cuando estoy bajo la soberanía de Dios (Ester 2:21-4:3)
- Un tiempo señalado para todo (Ester 4)
- Nuestras acciones y el propósito de Dios (Ester 5 al 7)
- Fuente de gozo, verdad y regocijo (Ester 8 al 10)
- Mi Vida bajo la Soberanía de Dios




