20 formas de enseñar la Biblia a nuestros hijos
Muchas veces pensamos que necesitamos materiales especiales, o mucho tiempo, para enseñar la Biblia a nuestros hijos, pero la verdad es que podemos aprovechar los momentos cotidianos para sembrar en sus corazones la verdad del Evangelio.
He enseñado la Biblia desde la guardería hasta el grupo de mujeres, y con el pasar de los años he comprobado que enseñar la Palabra de Dios a nuestros hijos no tiene que ser complicado ni abrumador.
Al complicarlo corremos el peligro de no hacerlo y de pensar que la tarea de enseñar la Biblia a nuestros hijos, es responsabilidad de la iglesia y los maestros, pues ellos tienen ese don y la paciencia de hacerlo. El Señor nos ha dado la oportunidad de ser madres y con ella viene la responsabilidad de compartir con ellos la palabra de verdad y la bondad de Dios.
Actividades para enseñar la Biblia a nuestros hijos
Te comparto ideas sencillas que puedes adaptar a la edad de tus hijos, desde los más pequeños hasta los adolescentes, para que la Biblia sea parte natural de la vida diaria en tu hogar. Puedes ir integrándolas poco a poco y con el tiempo se volverán parte de sus rutinas.

1. Lectura Bíblica en familia
Elige un libro de la biblia, Génesis o Juan, para leerlo juntos y comentarlo brevemente. Mientras lo hacen, pueden repasar lo que han aprendido y aplicarlo a la realidad de sus vidas.
2. Discutir qué recuerdan del sermón
Con solo preguntar: “¿Qué recuerdas del mensaje?” Pueden comenzar una buena conversación y ser proactivos en meditar sobre el sermón. Para los más pequeños, incluso un dibujo puede ser suficiente. Mientras van creciendo, podemos preguntarles con más detalle: ¿qué te confronto directamente?
3. Conversar sobre las noticias
En esta era donde hay tanta información y desinformación, es bueno tomar tiempo para conversar con nuestros hijos sobre eventos actuales y evaluar los mismos tomando como base los principios bíblicos. Si son pequeños, haremos más enseñanza, pero mientras van creciendo, podemos tener debates y conversaciones más profundas en los que les guiamos a aplicar los principios bíblicos al formar sus opiniones.
4. Comparar películas o series con la Biblia
La mayoría de las familias pasan tiempo juntos viendo series o películas y la realidad es que mucho de este tipo de contenido popular no afirma los principios de la cosmovisión cristiana. Podríamos eliminarlos por completo o utilizarlos como una oportunidad para discutir los mensajes que se muestran y si estos se alinean o no la Palabra de Dios.
5. Al tomar decisiones
Cuando individualmente o como familia, nos enfrentamos con el tomar una decisión, es un momento muy especial para enseñar la Biblia a nuestros hijos de una manera práctica, podemos evaluar las opciones de acuerdo a los principios bíblicos y a descansar en la soberanía de Dios. Así no solo les estamos enseñando historias bíblicas, sino que también les compartimos cómo vivir la Biblia.
6. Diario devocional
Esta idea la puedes combinar con la primera de leer juntos, que escriban o dibujen lo que aprendieron de la lectura. He utilizado esta guía devocional para jóvenes y es una manera fácil de guiarles en el proceso de hacer su devocional. La idea del diario no es ponerles otra tarea, sino que puedan meditar y procesar lo que estamos leyendo y aprendiendo.
7. Aprovecha el tiempo en el auto
Leí en una ocasión que el auto es el mejor lugar para tener conversaciones, porque nadie se puede ir a otro lugar. Aunque es un poco gracioso, es una realidad, así que aprovecha la oportunidad, para leer o escuchar la Biblia, cantar himnos, orar juntos o comenzar conversaciones. Enseñar la Biblia a nuestros hijos requiere de intencionalidad; el tiempo puede ser limitado, pero sí tenemos el tiempo de discipular a nuestros hijos, aun cuando sea diferente, como con mi hijo no verbal.
8. Leer Historias Bíblicas
Hemos hablado de leer la Biblia, aquí me refiero a leer resúmenes o recuentos de historias bíblicas, para que puedan familiarizarse con los personajes bíblicos, eventos y la gran historia de redención en la Biblia. Puedes utilizar libros o videos para compartirlas, hacerlo te ayudará a crear un fundamento que puedan utilizar para las otras actividades.

9. Disciplina con Gracia
Esta no pareciera que debe estar en esta lista, pero es una de las actividades que más hacemos con nuestros hijos, en todas las etapas de la vida. Así que debemos aprovecharlas para mostrarles el evangelio, y la gracia que se nos ha sido dada. Para esto necesitamos controlar nuestras emociones, crecer en santidad y guiarlos a ellos a hacer lo mismo.
10. Memorizar Versículos Bíblicos
Trabajar juntos en memorizar versículos en los que hayamos meditado. Hay varias maneras en las que podemos hacer esta una actividad divertida y efectiva. La razón principal de memorizar la Biblia, no es ganar marcas en una lista, sino que podamos aplicar correctamente los versículos en nuestra vida diaria.
11. Haz preguntas sobre las canciones en la radio
En el auto, usualmente, escuchamos música y ocasionalmente, sobre todo cuando es una canción nueva, me gusta hacerles preguntas sobre alguna línea o tema de la canción: ¿por qué crees que dice esto o aquello? ¿Qué historia de la Biblia te recuerda? Esto lo puedes aplicar también a canciones populares; a mi adolescente me gusta preguntarle sobre los significados, los mensajes y cómo estos se alinean o no a la verdad bíblica.
12. Contesta con preguntas
Supongo que, como mis hijos, los tuyos también hacen muchas preguntas. Una manera en la que podemos dejar de contestar todas las dudas de inmediato y que sean ellos mismos los que lleguen a sus conclusiones y que maduren en el proceso de analizar las enseñanzas bíblicas es hacerles preguntas. En este proceso también se dan cuenta de lo que saben y les da más confianza en manejar bien la Palabra.
13. Rutina de oración compartida
Una manera importante y bien sencilla de enseñar la Biblia a nuestros hijos es enseñarles a orar. Pueden comenzar orando los salmos, o compartiendo motivos de gratitud. Al hacer esto, no tan solo estamos modelando y formando la disciplina de la oración, sino que también les estamos ayudando a aplicar las verdades bíblicas, como acercarnos al trono de la gracia, la misericordia de Dios y nuestra dependencia de Él.
14. Arte bíblico sencillo
Si a tus hijos les gusta dibujar, pintar, el lettering o hacer manualidades, las puedes utilizar para repasar lo que han aprendido o incluso enseñar nuevas historias, eventos o principios bíblicos de una forma natural, menos estructura pero que recordarán muy bien.
15. Discusión de valores en redes sociales
No importa cuál sea tu norma familiar sobre las redes sociales, de alguna manera u otra nuestros hijos tienen contacto con los valores que se comparten en las redes sociales, en los memes o en videos de YouTube. De la misma manera que con las series o las canciones, aprovecha esas tendencias para tener discusiones sobre cómo estos se alinean o no a la Biblia y cómo debemos responder a ellos.
16. Conecta las actividades diarias
Si estamos atentas, podremos relacionar todo lo que hacemos y las situaciones diarias a eventos bíblicos, doctrina o principios. Dios se ha revelado a través de la naturaleza, enseñemos a nuestros hijos a ver esa revelación y disfrutarla.
17. Preguntas de reflexión nocturna
Añade a tu rutina nocturna familiar un tiempo para reflexionar juntos en el día. Las preguntas en sí mismas no son el fin, sino el escuchar las respuestas y aplicar principios bíblicos a las mismas. Hacer referencia a algún versículo o historia bíblica, para reflexionar en sus respuestas. Algunas preguntas que puedes hacer son:
- ¿Qué agradecemos a Dios?
- ¿De qué te arrepientes hoy?
- ¿Cuál fue un momento de alegría?
18. Versículos en la casa
Aunque no puedo tener muchas decoraciones en la casa, sí tenemos y hemos tenido varios cuadros con versículos o frases a los que hacemos referencia frecuentemente. También por temporadas colocamos versículos visiblemente para recordarnos alguna verdad, hasta que se hacen parte de nuestras conversaciones; esto lo puedes hacer con notas, o en una pizarra. Por mucho tiempo lo incluía en nuestro calendario en la pared.
19. Testimonio personal
Una parte muy importante de enseñar la biblia a nuestros hijos y a otros, es ser vulnerables y honestas. Regularmente nos gusta compartirle a ellos, cómo la Palabra nos ha confrontado o consolado. Cuando reconocemos las áreas en las que necesitamos crecer, ya sea por batallas con el pecado o nuestra necesidad de confiar más en Dios, la Biblia se hace más real para ellos. Además, les estamos modelando para que reconozcan sus necesidades y compartan cómo están creciendo.
20. Servicio en familia
Por último, pero no menos importante, enseñar la Biblia a nuestros hijos va más allá de leer la Biblia juntos; necesitamos ponerla en práctica. Busca diferentes maneras en las que puedan servir a otros, ya sea dentro del contexto de la iglesia local, directamente a hermanos en la fe o sirviendo en la comunidad. Algunos ejemplos: ordenar los juguetes en la guardería, organizar sillas, sacar la basura, llevarle comida a una familia, recaudar fondos para alguna necesidad. Todas estas formas de servir les ayudan a amar al prójimo, servir a otros y hacerlo para glorificar a Dios.
Ánimo para enseñar la Biblia a nuestros hijos
No se trata de hacer todas las actividades de una vez, sino de encontrar aquellas que se ajusten mejor a tu familia y tu temporada de vida. Lo importante es mantener la Palabra como el centro de nuestra vida diaria.
Para que estas actividades sean naturales y no forzadas, comienza con ser constante con tu tiempo devocional, así podrás compartir lo que has aprendido con ellos de una forma natural.
Mientras compartes con ellos, recuerda que es el Espíritu Santo quien obra en sus corazones y da fruto a su Palabra. Nuestro trabajo es sembrar y Dios se encarga de dar el crecimiento. Ora, sé constante, y confía en que cada pequeño esfuerzo tiene un valor eterno.






