Al comenzar a considerar el objeto de nuestra de fe y la salvación que hemos recibido, debemos ser asombradas y reconocer que no somos merecedoras de tal salvación. Algunas personas solo les gusta recordar la salvación que han recibido para sentir una paz temporera dentro de ellos, pero olvidan considerar las consecuencias de la impiedad.

Al recibir la justificación por medio de la fe en Cristo, tenemos acceso a una vida diferente a la que teníamos antes. Hemos sido llamados de las tinieblas a la luz, al reino de Dios. Podríamos ver esto en muchos detalles, pero mientras estudiamos la porción de Judas 11-16 veremos que una manera de ver esta realidad en nuestras vidas es que crezcamos en santidad y que se reduzca la impiedad.

Si recién nos visitas te invitamos a leer las secciones anteriores de esta guía de estudio del libro de Judas:

Más ejemplos…

Judas ha estado presentando eventos históricos para ofrecer a su audiencia y a nosotras ejemplos para que entendamos lo que estos hombres que se han infiltrado en la iglesia, son y sus consecuencias. Vimos en la primera parte del estudio que estos hombres están reuniéndose con la iglesia y diciendo haber creído igual que ellos, pero sus vidas no son un reflejo de esa fe. Veremos en esta ocasión 3 ejemplos más que nos muestran las consecuencias de la impiedad.

¿Qué es la impiedad?

Antes de los ejemplos definamos lo que es la impiedad, ya que leemos esta palabra o derivados de ella en el texto en múltiples ocasiones. Un consejo para cuando estamos estudiando la biblia, si notamos una repetición debemos prestarle un poco más de atención a tal término.

El Diccionario de la Real Academia Española define impiedad como la falta de piedad, compasión o virtud. La piedad es una devoción por las cosas santas inspirada por el amor a Dios. Pablo en su primera carta a Timoteo hace mucho énfasis en la piedad, vivir piadosamente, vivir en devoción a lo santo, que vivamos de una manera santa que honre a Dios. Ahora veamos los ejemplos que menciona Judas en el versículo 11:

¡Ay de ellos! Porque han seguido el camino de Caín, y por ganar dinero se lanzaron al error de Balaam, y perecieron en la rebelión de Coré.

Caín

Leemos la historia de Caín en Génesis 4, probablemente ya sabes que este se enojó contra su hermano y le quito la vida. El primer problema de Caín fue acercarse a Dios a su manera, cumpliendo por cumplir con malas intenciones. (Hebreos 11:4; 1 Juan 3:12-13) Como Caín, estos hombres que está describiendo Judas, se acercan a Dios en sus propios términos y terminan matando a otros, alejándolos de la Verdad.

Balaam

Puedes leer sobre Balaam en Números 22, este fue buscado por Balac para maldecir a Israel. Balaam, a pesar de recibir palabra directa de Dios de no hacer esto, busco su propia forma de conseguir todos los bienes que Balac le prometió.

En Números 31:16-19, vemos que aunque sus palabras no fueron las que Balac esperaba, aun así, Balaam ejerció influencia y desvío al pueblo a pecar contra Dios. Estos falsos maestros que están infiltrados en la iglesia, de igual forma buscan su propio beneficio, como vemos en el versículo 16:

  • murmurando
  • criticando
  • tras sus propias pasiones
  • arrogantes
  • adulando a otros para obtener beneficio

Hacen todo lo que sea necesario para obtener lo que ellos quieren para sí, sin importarle que mientras lo hacen desvían al pueblo de Dios, a una religión falsa y a la inmoralidad.

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Coré

Judas es muy conciso con sus palabras, pero sus ejemplos tienen gran significancia para su audiencia igual para nosotras como hemos visto hasta ahora. Sin embargo, hay una referencia más que él nos presenta, Coré. La rebelión de Coré está registrada en Números 16, cuando este se levantó junto aun grupo del pueblo en contra del liderazgo establecido por Dios (Moisés y Aarón). Cuando estos se presentaron delante del Señor, la tierra se abrió y los consumió.

Judas nos recuerda con esto dos cosas. Primero, que nuestra confianza debe permanecer en Dios, en sus planes y en su propósito. Segundo, que aquellos que desprecian las obras del Señor serán consumidos. El juicio de aquellos que se rebelan contra Dios es definitivo. El Señor es un Juez Justo, esa debe ser nuestra confianza si vivimos piadosamente, y nuestro mayor terror si vivimos en la impiedad como Coré y estos falsos maestros.

La Profecía de Enoc

Por un momento saltemos a los versículos 14 y 15:

De estos también profetizó Enoc, en la séptima generación desde Adán, diciendo: «El Señor vino con muchos millares de Sus santos, para ejecutar juicio sobre todos, y para condenar a todos los impíos de todas sus obras de impiedad, que han hecho impíamente, y de todas las cosas ofensivas que pecadores impíos dijeron contra Él». 

Leemos sobre Enoc en Génesis 5, lo podrás recordar como aquel que camino con Dios y no vio la muerte. Esta cita que hace Judas es del Libro de Enoc, que no es parte de las Escrituras, pero si es parte de los libros históricos del pueblo Judío. La profecía de Enoc, es una descripción general de la venida del Señor a ejercer su juicio sobre los pecadores.

Una vez más Judas nos lleva a recordar lo que ya sabemos:

  • El Señor conoce a todos y regresará para juzgar a todos.
  • A los Santos los tendrá de su lado.
  • A los impíos, les espera la condenación.

Obras de impiedad

Ya definimos impiedad como la falta de santidad. Todas nosotras tenemos esa falta de santidad. Si hemos creído en la obra salvífica de Cristo en la cruz, somos llenas de amor por Dios, justificadas y llamadas a ser santas. Esa santidad o piedad en nostras debe ir creciendo cada día más mientras estudiamos la Palabra y practicamos nuestras disciplinas espirituales.

Si tenemos una fe verdadera, comenzaremos a ver como la impiedad en nosotras disminuye por la gracia de Dios en nuestras vidas. Esto es lo que debe ocurrir con todo creyente, pero Judas nos ha estado llamando a despertar y a luchar ardientemente por nuestra fe y los efectos que esta tiene.

Pues en medio de la iglesia, tanto en la audiencia original como en la actual; hay hombres (y mujeres) infiltrados que dicen tener fe pero viven impíamente. De este lado de la eternidad, no alcanzaremos la perfección, tendremos tentaciones, caeremos en pecado, y tenderemos a alejarnos de la piedad.

Ahora, debe haber una diferencia bien marcada entre los creyentes y los impíos.

Los creyentes pasan por las tentaciones y el pecado, pero llegan al arrepentimiento genuino, son proactivos en luchar por su fe y por vivir cada día más de forma piadosa. Los verdaderos creyentes toman en serio las palabras de Jesús en Mateo 9:47: «Y si tu ojo te es ocasión de pecar, sácatelo; te es mejor entrar al reino de Dios con un solo ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno.»

Los impíos, por otro lado, conocen cuáles son sus pecados, sus obras que deben dejar, pero aun así las siguen haciendo impíamente, o sea siguen haciendo tales obras, sin importarles que no están creciendo en santidad. Hacen esto porque, como Caín, se acercan a Dios a su propia manera. Porque como Balaam les interesa más su bien temporero que la eternidad. Como Coré creen que pueden manejar su vida y la de los que están a su alrededor mejor que los planes de Dios.

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Consecuencias de la impiedad

Judas nos ha estado recordando con todos estos ejemplos que la impiedad, tiene consecuencias graves. Lo vimos en la sección anterior y en esta también, el juicio es real para aquellos que viven en rebelión contra Dios. No habrá manera de escapar a ese juicio, el Señor volverá y juzgará. Una vez más nos tenemos que detener a pensar dónde estaremos en el día del juicio.

¿Estaremos del lado del Señor, anhelando que su justicia sea evidente y consumado en su totalidad? ¿O estaremos con los impíos sabiendo que no soportaremos lo que está por venir? Es mi oración que puedas responder afirmativamente a la primera pregunta.

Si tienes alguna duda de tu respuesta o te encuentras en el segundo grupo; es mi oración que el Señor te dé una fe verdadera. Para que puedas descansar en el sacrificio de Cristo en la Cruz y que en respuesta de amor y gratitud, anheles, vivir para Él, que anheles crecer en santidad cada día.

El problema con tener a estos entre nosotros

Estos son escollos ocultos en los ágapes de ustedes, cuando banquetean con ustedes sin temor, apacentándose a sí mismos. Son nubes sin agua llevadas por los vientos, árboles de otoño sin fruto, dos veces muertos y desarraigados. Son olas furiosas del mar, que arrojan como espuma su propia vergüenza; estrellas errantes para quienes la oscuridad de las tinieblas ha sido reservada para siempre.
Judas 12-13

Estos falsos maestros e impíos, para los cuales su condenación ya está determinada, están en medio de la iglesia en las reuniones en las que compartían la mesa y tomaban la Cena del Señor recordando el sacrificio de Cristo. Pero ellos se sientan a la mesa del Señor sin temor, sin realmente reconocer el sacrificio de Cristo. (1 Corintios 11:27-32; Hebreos 10:26-31)

Escollos

Al hacer esto son escollo, un escollo es una piedra en el mar que no se ve, pero puede ser fatal para los barcos navegantes. Así que estos falsos maestros, que pecan continuamente, que deshonran el sacrificio de Cristo, son como piedras que pueden tener un efecto fatal en la vida de los que tienen a su alrededor. Por esto es tan importante que tengamos cuidado de ellos, Dios los juzgará a ellos, pero mientras pueden hacerle daño a otras personas y esto debemos evitarlo.

Son… en realidad

Estos hombres pueden parecer ser devotos, aparentan ser creyentes, pero en realidad están vacíos, no tienen ancla, ni dirección. Pueden hacer mucho ruido como las olas, pero lo único que tienen para mostrar es su vergüenza. Lo único que les queda reservado es el castigo eterno. No nos dejemos engañar por sus apariencias de piedad.

Conclusión

En la próxima sección, Espereando Ansiosamente, veremos como debemos responder nosotras ante estos falsos maestros que tenemos a nuestro alrededor. Mientras, como mencionamos anteriormente no somos perfectas, pero como creyentes debe haber en nuestra vida un crecimiento en santidad.

No podemos decir que amamos a Dios y no ser conmovidas por nuestra impiedad y nuestros pecados. Al contrario de los falsos maestros, debemos correr al arrepentimiento y anhelar ser santos para Dios, como respuesta a su gracia.

¿Cómo te va en el estudio de Judas? ¿Qué es lo más que te ha impactado al momento? Dejanos saber en los comentarios.

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