Comprendiendo nuestro cuerpo: Mujer Cristiana conoce 4 hormonas Femeninas y como buscar ayuda
Mientras me enfrentó personalmente a cambios en mi cuerpo, he querido ofrecerles recursos que nos ayuden a conocer nuestro cuerpo, en espacial el efecto de las hormonas femeninas, teniendo en consideración las bases de nuestra fe. Por lo que he invitado Valeria Acevedo para que nos ayude en este proceso.
Ten en cuenta que este artículo es solamente informativo con propósitos educativos y no busca sustituir el consejo, diagnóstico o tratamiento de un profesional de la salud, al cual te exhortamos a visitar y seguir sus recomendaciones. Myrna
En el mundo de hoy, el cuidado de la salud de la mujer es un tema del que se habla poco entre la comunidad de fe. Podría ser porque nos hemos acostumbrado a nuestro cuerpo y vemos como normales ciertos cambios y padecimientos.
Como mujeres creyentes, muchas veces ignoramos la educación femenina. Esto puede deberse a que en tiempos anteriores era un tabú mencionar un ciclo menstrual o simplemente orientar a la generación siguiente sobre los cambios en su cuerpo era poco probable.
Pero, siendo mujeres redimidas, también debemos redimir la manera en que vemos nuestro cuerpo, nuestras hormonas y sus cambios.
Los Cambios Hormonales son Naturales
Nuestro cuerpo responde a cambios hormonales. Desde el nacimiento, Dios ha diseñado nuestro cuerpo para que resista cambios drásticos, desde el crecimiento de un ser en nuestro interior hasta la formación de óvulos para crear vida en la concepción.
Sin embargo, muchas veces nos abrumamos porque no entendemos cómo funciona, nos culpamos por no saber identificar los efectos y pensamos que algunos cambios en nuestro cuerpo son normales, llegando así a culpar a otros de nuestros padecimientos o de situaciones alrededor.
Quiero aclarar que con lo escrito aquí no pretendo diagnosticar, más bien es información que brindo para que pueda prender una alarma, y si es necesario, ir a un profesional médico.
Conoce 4 hormonas femeninas
Dios creó el cuerpo de la mujer con varias hormonas influyentes; te explicaré de manera sencilla para qué funcionan y qué cambios puedes notar en tu cuerpo y ciclos.
Estrógeno
Comienza a generarse en la pubertad. Se encarga del desarrollo de los senos y de los órganos reproductores. Ayuda en el estado de ánimo y función cognitiva.
Un alto estrógeno indica fertilidad y un ciclo menstrual regular. Mientras que un bajo estrógeno es indicio de menopausia, osteoporosis, pérdida de masa ósea, y mayor riesgo de fracturas.
Progesterona
Es esencial para los embarazos y se forma luego de cada ovulación, sus niveles son más altos en el día 21 del ciclo menstrual. Ayuda a mantener el embarazo, brinda soporte y previene contracciones tempranas.
Además, tiene propiedades calmantes y reduce el estrés en sus efectos sobre el cerebro. Disminuye la inflamación y regula el azúcar en sangre. Se utiliza como medicamento en pacientes con células sospechosas en el útero e incluso se brinda como tratamiento para mujeres con síntomas de la menopausia.

Hormonas Tiroideas T3 y T4
Estas hormonas regulan todas las anteriores. Influyen en la energía, el cabello, el estado de ánimo, la pérdida de peso e incluso en la sequedad de la piel o la caída excesiva del cabello. Un desequilibrio en estas hormonas provocará un ciclo hormonal irregular y falta de ánimo inexplicable.
Testosterona
Aunque esta hormona es mayor en el hombre, nosotras también la tenemos, pero en menor cantidad. Si esta hormona está muy elevada, nos tornamos agresivas, tenemos vello facial en la barbilla, acné y se nos dificulta bajar de peso debido a fallos en nuestro sistema muscular para absorber el azúcar.
Además, podríamos ser infértiles, tener una sudoración con fuerte olor y quistes en los ovarios. Niveles adecuados no influirán notablemente en nuestra apariencia exterior.
¿Cómo puedo abordar mi realidad y buscar ayuda?
Te he brindado un poco de luz y detalles que te ayudarán a evaluar si has estado padeciendo cambios hormonales o de humor en cada ciclo, para que puedas verificar tu situación.
Sin embargo, no quiero pasar por alto lo más importante. Todo es parte del diseño de Dios en su creación. Si tenemos ciclos y cambios, es porque tenemos un cuerpo que puede dar vida a otra criatura, a la imagen de Dios.
Dios hizo todo perfecto en gran manera y lo llamó bueno. (Génesis 1:31) Sin embargo, el pecado ha trastocado cada etapa y cada parte de nuestro cuerpo. Pero si hemos sido redimidas, el Espíritu Santo mora en nosotras.
En su libro Una breve teología de los periodos, Rachel Jones menciona que los sentimientos alimentan nuestros pensamientos y nuestros pensamientos dan forma a nuestros sentimientos. Y que aunque tengamos poco control de nuestros sentimientos, sí podemos reeducar nuestros pensamientos.
Pablo lo deja claro en la carta a los Filipenses:
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto mediten. Lo que también han aprendido y recibido y oído y visto en mí, esto practiquen, y el Dios de paz estará con ustedes. Filipenses 4:8-9
No quiere decir que cambiar nuestra forma de pensar sea rápido o fácil, pero para nosotras mujeres creyentes que tenemos al Espíritu Santo trabajando e intercediendo por nosotras, lo que sería imposible de hacer por nuestra cuenta se hace posible con su ayuda.
Recuerda, hermana, este cuerpo es pasajero comparado con el cuerpo glorioso que tendremos, sin dolor ni cambios que afecten nuestro día a día. Ahora, te debes estar preguntando ¿Qué pasos tomar en la búsqueda de ayuda?
Evalúa, él sube y baja de emociones
Una de las maneras de autoevaluarnos es notar si estoy siendo irritable constantemente, o si estoy perdiendo el deseo de tener intimidad, si estoy sexualmente activa.
También, si el cabello se cae más de lo normal, la piel se torna más seca, o ando llorando sin razón aparente. El acné y el crecimiento de vello facial grueso son signos que pueden identificarse para buscar ayuda.
Conversa con otras mujeres para ser objetiva
Considera hablar con otras mujeres de tu edad o contemporáneas, pregunta si ellas están pasando por lo mismo o cuéntales lo que te sucede. Busca artículos de fuentes confiables para conocer del tema. Es sabio tener personas fuera de nuestro sentido subjetivo para poder encaminarnos.
Te recomiendo los siguientes libros:
- Cómo mejorar tu ciclo menstrual: Tratamiento natural para mejorar las hormonas y la menstruación por Lara Briden
- Hormone Repair Manual por Lara Briden (disponible solo en inglés)
- Una breve teología de los periodos (sí en serio) de Rachel Jones.
Atiende tu salud
Una vez que te hayas autoevaluado y hablado con otras personas, busca ayuda profesional de un médico experto en el tema. La medicina ha avanzado y existen tratamientos adecuados para las condiciones existentes en la mujer en cada etapa.
No te cierres a buscar ayuda. La manera en que el cuerpo pide ayuda es por medio de signos y síntomas. Atiéndelos y sé una mujer sabia.

Valeria C. Acevedo
es Doctora en Medicina Alternativa con Enfoque en la Mujer. Vive en Puerto Rico; esposa de Christian Acevedo, madre Luna y Caleb. Esposa de Pastor, sirviendo en la Iglesia Bautista Castillo Fuerte. Ofrece sus servicios en Vera Women’s Health, donde puedes agendar tu citas aquí.
Además, ha publicado el libro 15 Oraciones por Mis Hijos


