El conflicto cuando estoy bajo la Soberanía de Dios (Ester 2:21-4:3)
En esta lección estaremos tratando el tema de cómo manejar conflictos en la vida, mientras descansamos en la soberanía de Dios. Es mi oración que esta lección nos ayude a crecer en cómo manejamos los conflictos que enfrentamos, mientras seguimos reconociendo la soberanía de Dios.
En la lección anterior, vimos cómo Ester es promulgada reina (2:20), y al continuar la lectura de los próximos capítulos, vemos que surge un conflicto tras el otro.
El conflicto, según el diccionario de la RAE es una lucha, pelea, enfrentamiento con armas, un apuro o situación desgraciada y de difícil salida. Y eso es precisamente lo que veremos en esta lección, en la vida de los personajes en este libro.
Conflicto 1: Los Eunucos y su Plan de Matar al Rey (Ester 2:21-23)
Mientras Mardoqueo estaba al pendiente de recibir noticias de Ester, obtiene conocimiento de que dos de los Eunucos, sirvientes del rey, están tramando un plan para matar al rey Asuero.
Vemos en el versículo 22, Mardoqueo decide tomar medidas, le envía un mensaje a Ester, quien pasa la información al rey.
Al investigar el asunto (v. 23), corroboran el plan de los Eunucos y estos son castigados con sentencia de muerte, por su falta de lealtad.
Este suceso, incluyendo el nombre de Mardoqueo, fue registrado en el libro de las Crónicas del rey.
Sin embargo, no hay mención de que Mardoqueo haya recibido ninguna recompensa o reconocimiento por sus acciones. Te doy un adelanto de que, aunque el rey en ese momento no le reconoció, Dios tenía determinado el momento correcto.
¿Por qué Mardoqueo tomó la decisión de anunciar el plan de los eunucos?
No tenemos una expresión clara en la Palabra para contestar esta pregunta, pero vemos en el resto del libro que no lo hizo para llamar la atención del Rey.
Podemos entender o inferir que sus decisiones fueron basadas en su carácter, creencias, valores y lealtad. Estos fundamentos en su vida, le llevaron a enfrentar los conflictos con la verdad y siguiendo los canales para que se resolviera el conflicto.
Meditemos
- Como mujeres cristianas, ¿dejamos que sea la Palabra de Dios y nuestra lealtad a Dios la que dirija nuestras decisiones y nuestra reacción ante los conflictos?
- ¿Cómo reaccionamos cuando algún bien que hacemos pasa desapercibido? Permíteme recordarte que todas tus acciones, buenas o malas, no pasan desapercibidas delante de Dios.
Conflicto 2: La Adoración a Amán (Ester 3:1-5)
En esta porción conocemos a un nuevo personaje de esta historia, Amán. Este fue engrandecido en el reino y recibió autoridad dada por el Rey sobre todos.
En el versículo 2 leemos que todos los siervos del rey se postraban ante Amán, debido a su autoridad y posición, todos menos Mardoqueo.
Los otros siervos del rey lo confrontan por varios días; sin embargo, Mardoqueo permanece firme en su decisión de no postrarse.
Su razón fue que él era judío (v. 4). Esto podía significar que, como judío, no se postraba antes hombres, solo ante Dios; o que, por su origen, no se postraría delante de Amán. ¿Por qué?
Detengamos a conocer un poco más a Amán, hijo de Hamedata el Agagueo. Es descendiente de Agag, quien fue un enemigo de Israel durante el reinado de Saúl.
Esta nación de los amalecitas, estuvo en constante conflicto con los israelitas, desde que estos salieron de Egipto.
Te cuento un poco de otro suceso del cual puedes leer en 1 Samuel 15, Dios envió a Saúl a destruir a los amalecitas, por todo el daño que le habían hecho a Israel.
Cuando Saúl vence a los amalecitas, decide, en contra de lo ordenado por Dios, perdonarle la vida al rey de ellos; ese rey era Agag; el ancestro de Amán.
En la lección anterior, mientras conocimos a Mardoqueo, vimos que este era descendiente de Saúl.
En estos versículos vemos el comienzo de un conflicto entre descendientes de aquellos que generaciones antes estuvieron también en conflicto.
Como veremos en la próxima sección, un conflicto que pasa de ser personal y vuelve a convertirse en un conflicto entre naciones.
Meditemos
Si bien es cierto que somos llamadas a obedecer a las autoridades, (Tito 3:1) debemos estar preparadas para no comprometer nuestras creencias y las bases de nuestra fe.
- ¿Has experimentado esto antes?
- ¿Cómo lo has resuelto?
Oremos que el Señor nos ayude a encontrar ese balance para permanecer firmes en lo que creemos a pesar del conflicto.
Conflicto 3: La Destrucción del Pueblo Judío (Ester 3:6-4:3)
Amán, al conocer que Mardoqueo no se postraba ante él, no se conformó con castigarlo a él directamente (v. 6) sino que fue detrás de todo el pueblo judío.
Al hablar con el rey Asuero, este confía en la decisión y el plan de Amán de destruir a los judíos. No tan solo eso, sino que le otorga el anillo real (v. 10). Esta era la expresión física en cartas y edictos de la aprobación del rey; para que hiciera como le pareciera.
Se envía por todas las provincias, en todos los idiomas, la fecha exacta en que todos los judíos serán destruidos. El versículo 13 dice que ninguno escaparía. Amán, quiere resolver su conflicto al traer destrucción.
Al principio del capítulo 4 vemos la respuesta de Mardoqueo y de los otros judíos ante este decreto; una de duelo y lamento. En la próxima lección regresaremos a ver en más detalle esta respuesta.
Antes de concluir, quiero compartirte varios detalles de este plan y el proceso que nos ayudarán a entender mejor lo que veremos más adelante.
En el versículo 7, se menciona el Pur, que significa echar la suerte. Esta era una práctica de tirar unos dados para tomar decisiones o escoger a alguien de un grupo.
Esta práctica la vemos en múltiples ocasiones en la Biblia, pero es importante resaltar que esas elecciones, seguían estando bajo la soberanía de Dios. Los israelitas estaban confinados en que era así y, por lo tanto, lo tomaban en serio.
Otro detalle muy interesante es que, mientras Amán está echando la suerte para decidir en qué momento destruirá al pueblo judío, es el mes de Nisán.
Durante el mes de Nisán, los judíos celebraban la Pascua, recordando la liberación de Egipto. Mientras ellos estaban celebrando su liberación anterior, Amán estaba tramando su destrucción. La suerte calló en el mes 12, el mes de Adar; justo antes de la próxima celebración de la Pascua.
Meditemos
La soberanía de Dios está por encima de nuestro pecado, de lo que decimos que es la suerte o el azar. El poder de Dios, para cumplir su voluntad, no es limitado por ninguna de estas u otras circunstancias.
Aunque no entendamos muchas situaciones, debemos descansar en la verdad de que la Soberanía de Dios sigue en acción y eso debe ser una fuente de paz para nosotras.
¿Cómo manejas los conflictos?
Hemos visto a Mardoqueo ser sabio, firme en sus decisiones y terminamos viéndolo rendirse delante de Dios con su dolor. El conflicto puede tener muchas variantes y niveles.
Los judíos recibieron la noticia de que tenía un enemigo con autoridad que los perseguiría para destruirlos.
¿Sabes que tú y yo tenemos la misma amenaza hoy?
1 Pedro 5:8 nos exhorta: Sean de espíritu sobrio, estén alerta. Su adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quién devorar.
Día a día estamos enfrentando el mismo conflicto que los judíos en el tiempo de Ester, pero a nivel espiritual, estamos siendo acechadas y la meta es destruirnos. Por lo cual debemos ser sobrias, estar alertas y revestirnos de la armadura de Dios.
Enfrentamos el mismo conflicto con una gran diferencia al pueblo judío. Nosotras conocemos el resto de la historia, Cristo, el Hijo de Dios, se hizo hombre para obtener el triunfo, la victoria sobre nuestro enemigo en la cruz del calvario. (Colosenses 2:15)
Pero mientras vemos la consumación total de esa victoria en su segunda venida, nos revestimos de la armadura de Dios (Efesios 6:10-12) y recordamos que la lucha y el conflicto, aunque puedan tener nombre como Amán, es una lucha espiritual.
Revístete de la armadura de Dios para enfrentar los conflictos pequeños del día a día y el conflicto mayor por nuestra alma. En los días en que esto sea más difícil, te invito a leer la oración de Jesús por nosotras en Juan 17:12-20.
Lecciones del Estudio de Ester
- Introducción al libro de Ester: Serie La Soberanía de Dios en Acción
- ¿Qué es la soberanía de Dios?
- Reconociendo la Soberanía de Dios (Ester 1:1-2:20)
- El conflicto cuando estoy bajo la soberanía de Dios (Ester 2:21-4:3)
- Un tiempo señalado para todo (Ester 4)
- Nuestras acciones y el propósito de Dios (Ester 5 al 7)
- Fuente de gozo, verdad y regocijo (Ester 8 al 10)
- Mi Vida bajo la Soberanía de Dios




