Siete cosas que me hubiese gustado saber antes sobre el ser Esposa de Pastor

Nos sentamos juntas en el auto, mi mamá y yo, con el motor apagado y lloré. Kyle y yo teníamos menos de dos años de matrimonio y menos de un año en la vida de ministerio; y yo no lo estaba manejando muy bien. Es muy difícil. Eso era todo lo que le podía decir para ayudarla a entender; y me refería más al ministerio de lo que me refería al matrimonio. Sentía como si debiera saber más sobre qué hacer y cómo hacerlo, tenía miedo de admitir el alcance de la situación y estaba aún más asustada de pedir ayuda.

No hay un campo de entrenamiento sobre la vida ministerial para la esposa del pastor, solamente el hacerlo. Nadie te prepara para la primera vez que alguien te hace una pregunta que no tienes ni idea de cómo contestar, la primera vez que alguien comparte una experiencia profundamente traumática y debes responderle, la primera vez que alguien crítica a tu esposo, o la primera vez que te tratan de manera diferente porque eres la esposa del pastor. Entras a ciegas y vas descifrando el camino. Lo resuelves.

7 cosas

Han pasado 14 años y de muchas maneras aún estoy encontrando mi camino. Por otro lado, miro atrás a esa chica en el auto con su mamá y veo todas las cosas que aún no había aprendido, lecciones que aprendería eventualmente al hacer las cosas. Si pudiera volver atrás y hablar con ella, le diría lo siguiente, estás serían las cosas que me gustaría que ella supiera sobre ser la esposa de un pastor:

Tienes la oportunidad de influir a los demás. Acéptalo como un regalo de Dios, luego úsalo con sabiduría, valentía, humildad y para la Gloria de Dios.

La inseguridad es una fuerza destructiva.  Esto es cierto para cualquier persona, pero en una persona de influencia, es particularmente cierto. Si cedes a la inseguridad, esto creará competitividad, incapacidad para apreciar y celebrar a otros, una parálisis de los dones que Dios quiere que uses, un corazón orgulloso e imposible de enseñar y estarás más preocupada con la imagen en vez de preocuparte por el evangelio y las personas. Debido a que la inseguridad es tan destructiva, lucha contra ella cada día con la verdad y la convicción de la Palabra.

No permitas que tu rol se convierta en tu identidad. La tentación vendrá al instante y súbitamente, tan pronto alguien te introduzca como La Esposa del Pastor, tan pronto recibas honor a causa de tu posición y tan pronto como comiences a creer que eres lo que haces. Crea una vida fuera de tu rol como esposa de pastor. Crea un matrimonio fuera del ministerio. Nutre intereses que hablen a tu persona como un todo. Piensa de ti misma como un miembro de la iglesia, no como la esposa del pastor que merece un honor especial.

Se vulnerable. Tus inseguridades te alejarán de pedir ayuda y esto te mantendrá aislada de la comunidad que necesitas (que todos necesitamos) para estar saludable y crecer. Lucha a través de la incomodidad de revelar tus necesidades, pensamientos y luchas (por supuesto a personas seguras). Persigue amistades profundas de corazón.

Aprende a amar y desear la Palabra más que las palabras de otros. Vas a desear compañía. Vas a ser llamada a aconsejar a otros con sabiduría y claridad. Vas a añorar la afirmación y validación. Te sentirás desanimada. Necesitarás un recordatorio de porque haces lo que estás haciendo. En todos estos casos, es más fácil ir a otros, pero no siempre es lo mejor ni lo más saludable. Aprende a ir a Dios y a su Palabra en primer lugar. Aprende a valorar lo que Él dice por encima de lo que otros dicen. Su Palabra te sostendrá cuando nadie más pueda hacerlo.

Da Gracia. La gente va a herirte y tú vas a herir a la gente. Aprende a dar gracia y a aceptarla. Perdona y aprenda a pedir perdón. Habla gracia a menudo y en voz alta así ti misma y a otros. No permitas que las heridas recibidas o infligidas, te impidan cumplir lo que Dios te ha llamado a hacer.

Mantén el ritmo. Esto no es una carrera corta, es un maratón. Corre fuerte, pero también descansa. Y recuerda mantener tus ojos en la meta, sabiendo que la Fe es tu victoria.

¿Qué añadirías? ¿Qué lecciones has aprendido hasta el momento en el ministerio?


christine hoover

Publicado originalmente en Grace Covers Me.

Por Christine Hoover, esposa de Kyle, quien es pastor de la iglesia que plantaron en Charlottesville, Virgina en 2008. Juntos tienen tres niños. Cuando no está atrapando a sus hijos o sirviendo junto a su esposo en el ministerio, Christine se dedica a escribir y ofrecer conferencias. Puedes visitar su blog o buscar sus libros.

 

 

Anuncios

Comparte tu opinión

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s